Cal Sec: de la viña a la trufa
Ocho años entre plantar los primeros robles y sacar la primera trufa: veinte gramos, un 30 de enero. La historia de la finca, generación a generación.

La finca de Cal Sec está en Mas Boquera, término de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant: bancales de piedra sacada de la misma tierra, orientados al noroeste, entre los 220 y los 280 metros. Sobre el papel, demasiado bajo para la trufa. El papel, ya se sabe.
El bisabuelo tenía viña. Después, como medio Baix Camp, la finca pasó al avellano, hasta cerca de 1990. Con los años, el abuelo Josep Boquera Pallisé y el padre Josep Tomàs Picó fueron dejando bancales, y el bosque se los iba quedando. Solo resistía el bancal de la caseta de piedra, con los cerezos.
En 2009 Josep Tomàs Boquera empezó a rondar la idea de la trufa negra: viajes a Sarrión, en Teruel, y a la zona de Prades para aprender. En 2011, trabajo de verdad — limpiar la vegetación y recuperar todos los bancales, uno a uno.
En 2014, tras analizar tierras y consultar a técnicos, la primera plantación: quince encinas y quince robles inoculados con trufa negra. Y entonces, el oficio más difícil de todos: esperar.
El 30 de enero de 2022 salió la primera: veinte gramos. El 4 de febrero, otra de cincuenta. Ocho años entre plantar y oler la primera — cada salida con los perros de ahora viene de aquel día.
En 2023 la finca creció con una propiedad vecina de siete mil metros más: unas tres hectáreas en total. En invierno, los bancales vuelven a trabajar — y quien se aloja en la casa puede venir a verlo con los perros.